domingo, 18 de octubre de 2015

Lo que no nos enseñaron en la Universidad: Cómo conseguir un trabajo.

El primer día de universidad para mí fue bastante extraño.  Una constante de mi pre-grado y de mi post-grado es que me perdí las sesiones de integración.  Lo que quiere decir que cuando empezaron las clases, yo no conocía absolutamente a nadie.  Todos se saludaban con efusividad y ya hasta habían intercambiado teléfonos, mientras yo tenía la tarea de "Darme a conocer".

Ese día conocí quien hasta hoy es mi mejor amiga.  Pareciera que estaba tan perdida como yo, así que decidimos compartir las onces y los secretos.   Las dos teníamos problemas con los chicos con quienes salíamos, así que eso nos unió. Había mil expectativas en el momento y milagrosamente ese día me cambió la vida: encontré una gran amiga, hermana y socia y, por otro lado, me enamoré perdidamente del mercadeo.  Lo que fue al comienzo un día extraño, se convirtió en el inicio de una gran experiencia.

Y así transcurrió la universidad, entre las típicas trasnochadas, rumbas, lloradas por varios novios que no fueron, amigos que se iban, amigos que llegaban, risas, muchas risas y las excelentes clases con las que me iba topando, llegamos por fin al final.

Para graduarme elegí un diplomado.  Había decidido iniciar a trabajar algunos años antes y tenía algunas experiencias aisladas, pero yo quería, finalizando ese proceso, encontrar un trabajo que me hiciera feliz.

En una de las clases del diplomado, un profesor me pidió mi hoja de vida para trabajar con la alcaldía.  Ese era uno de mis sueños así que llegué esa noche a mi casa, me senté al frente del computador, busqué el archivo de la hoja de vida de mi hermana mayor y empecé a trasladar mi información a ese formato.  Al otro día, muy contenta, llegué a entregarle mi hoja de vida al profe quien la recibió, la miró, suspiró y con un esfero rojo empezó a tacharla.  Movía su cabeza de un lado al otro mientras me iba diciendo cuál era la mejor forma de comunicar mi experiencia, cuál era mi perfil profesional y en un momento hizo un alto, me miró a los ojos y con cara de resignación me preguntó ¿Por qué en la universidad no les enseñan cómo conseguir  un trabajo?Yo, estupefacta, no supe qué responderle.  Supongo que lo que pasó por mi cabeza fue "Si no sabe usted que es el profesor, imagínese yo que estoy apenas empezando".

Ese día entendí que había un agujero gigante en mi formación.  Que en mi carrera, Mercadeo y Publicidad, había estudiado varios años cómo vender una empresa, nunca supe cómo hacerlo conmigo misma. Eso precisamente es lo primero que nos deberían enseñar, pero no lo hacen ni en el colegio, ni en la universidad.

Ese profesor fue un faro de luz para mí.  Afortunadamente me enseñó a enfocar mi hoja de vida apropiadamente, a comunicarme de la forma correcta y me dio mil trucos que más adelante me ayudarían a conseguir varios trabajos en tiempo récord en el área del conocimiento en la que yo decidí que me enfocaría: marketing digital.

Han sido muchos años de capacitarme en el tema.  Desde hace 10 años he leído, ido a talleres, conferencias y seminarios en definición de perfiles y creación de marcas personales. He recopilado esa información y le he ayudado a tantas personas como me ha sido posible a conseguir trabajo. Entendí que el proceso de marketing y de innovación (en lo que me especialicé posteriormente) son ampliamente aplicables a personas, así que desarrollé mi propio método.

Hace aproximadamente un año asesoro extra-oficialmente a personas en el tema y en los últimos meses decidí hacerlo mi forma de vida.  Es una dicha escuchar experiencias luego de este proceso como "Me quedé sin trabajo y a la semana me llamaron a una entrevista, me dijeron que era el mejor formato de hoja de vida que habían visto en mi vida y me contrataron de inmediato".

Obviamente, una hoja de vida bien construida no lo es todo, pero es lo que nos abre las puertas de una empresa.  Sin embargo, más allá de eso, lo importante es conocerse a sí mismo, es saber qué quiere uno de un trabajo, para qué es bueno, es empezar hacer parte de ese pequeño 3% de personas en el mundo que saben cuál es su propósito en la vida. A eso me dedico, a encontrar esas estrellas interiores que todos llevamos adentro y a potencializarlas.

Y si tú no has encontrado lo que amas, no te preocupes, a veces hace falta un poco de ayuda.  Vamos a hacerlo juntos. Seguro luego de un par de meses te hallarás más cómodo y seguro. Tranquilo, a veces todos necesitamos que alguien nos recuerde lo maravillosos que somos. Así que vamos a hacerlo!

Estaré más que feliz de ayudarte en tu proceso de Innovación Personal. Para conocer más solo escríbeme a realizartein@gmail.com o a info@realizarte.co

No hay comentarios:

Publicar un comentario