jueves, 19 de noviembre de 2015

Las 10 cosas que aprendí cuando me despidieron.

Primero, y soy enfática: nadie, nadie, nadie quiere ser despedido de su trabajo.  Por más aburrido que uno esté, no es un momento que uno añora.  Es como pensar que la vida es triste pero aún así nadie quiere morir (me puse trágica, es verdad); es como estar cansado de la relación con una pareja, aún así uno no quiere que el otro tome la decisión.

Hace algunos meses, luego de 3 años en una importante empresa en Colombia, luego de dar mi vida y dejar mi corazón en el trabajo, fui llamada una tarde lluviosa de un viernes (sí como para que fuera bien cliché) y así no más me fue informada la decisión:  la compañía apreciaba mis servicios, pero rescindiría de ellos.

Luego de verlo con detenimiento, el aprendizaje de la experiencia fue fantástico, es por eso que decidí compartir por ahora 10 de las cosas más importantes que descubrí cuando me despidieron:
  1. A mucha gente le pasa: ¡Si le pasó a Steve Jobs!: Es muy importante entender que uno siempre será susceptible de ser echado. Sea uno el presidente de la compañía o tenga el cargo que tenga, en cualquier momento fuerzas superiores pueden decidir que uno se vaya. Muchas veces no tiene que ver con el nivel de eficacia o eficiencia de uno como trabajador; a veces es empatía, nepotismo o estrategia.  Cualquiera que sea el caso, las cosas cambian en la vida y cualquier persona puede salir en cualquier momento.  No es nada personal, simplemente así es y hay que aceptarlo con dignidad. 
  2. Es una ruptura, es verdad, así que hay que hacer el duelo. Querer hacerse el fuerte no sirve de nada.  Así luego muchos lo critiquen, uno debe dejar que las emociones salgan. De no hacerlo, el conflicto más adelante será más fuerte. Usted estaba atado(a) a esa compañía emocionalmente. Eso lo mantenía levantándose a trabajar todos los días si no, no estaría ahí. Es bueno llorar, es bueno ir a karaoke y cantar rancheras; es bueno decir me duele.  Entre más rápido se acepte el dolor, más rápido se superará. 
  3. Los que lo echaron no son malos: Este es uno de los puntos más polémicos.  Mucha gente dirá "pero por qué le pasan cosas malas a la gente buena" eso de ninguna manera es cierto. Uno puede verlo como una oportunidad.  Los que lo echaron están cumpliendo su trabajo y le están dando chance para que haga algo nuevo con su vida.  Más tarde les agradecerá la decisión que están tomando, así que hay que evitar juzgarlos o hablar mal de ellos. 
  4. Nada como los amigos y la familia para hacerle frente al tema: Luego de realizado el duelo, hay que contarle a todo el mundo qué le sucedió por dos razones básicas:  la primera, le darán apoyo moral y usted se sentirá mucho mejor.  La segunda, esas personas tienen contactos muy valiosos y, como lo quieren ver bien, le ayudarán en su búsqueda y harán que sea mucho más fácil conseguir trabajo nuevamente. 
  5. El ejercicio es el mejor aliado para lidiar con la depresión: El ejercicio libera endorfinas, hormonas que lo harán sentir feliz y pleno.  Adicionalmente es el mejor calmante y estimulante que hay.  Empezar a realizar una actividad física lo enfoca a uno nuevamente en metas que cumplir a corto plazo y no sentirá la ausencia de levantarse para ir a la oficina ya que reemplazará la rutina anterior con una aún más divertida
  6. Un descanso jamás cae mal: Generalmente los despidos, sobre todo en grandes compañías, vienen acompañados de una compensación monetaria. Uno puede darse un tiempo de descanso y pasar tiempo con la familia, hacer esas actividades que tenía olvidadas como pintar, hacer un pequeño viaje (todo con moderación, uno no sabe cuánto estará sin trabajo) pero sí tomarse un par de semanas para simplemente hacer lo que hace tiempo no hacía: verdaderamente descansar. 
  7. Siempre será una buena oportunidad para reorganizar la vida: El 78% de la gente no es feliz en su trabajo.  Uno puede aprovechar este momento para conocerse y ver en qué quiere realmente invertir su tiempo.  El camino puede ser iniciar un negocio independiente, cambiar de rumbo, encontrar ese algo que de verdad uno ama y que tuvo mucho miedo de enfrentar. 
  8. En el tema de las hojas de vida hay que destacarse: Tener una buena hoja de vida preparada es muy importante en esta situación. Uno necesita conseguir trabajo de manera rápida y ojalá con mejores condiciones que antes.  Para eso hay que tener una excelente hoja de vida, saber cuáles son sus competencias, cómo venderse en el mercado laboral.  En mi caso esto hizo que a la siguiente semana luego del despido ya estuviera presentando entrevistas y que tan solo 20 días después ya tuviera una oferta formal y estuviera firmando contrato. 
  9. Un buen trabajo se consigue pronto, pero hay que tener claro lo que uno quiere: Va muy de la mano del punto anterior.  Tener una buena hoja de vida es importante, pero saber en dónde enviarla lo es aún más.  No empezar a divagar a enviar curriculums a todas partes empapelando las paredes sin ton ni son.  Hay que tener una estrategia, hay que ver en qué empresas uno de verdad quiere trabajar y conocer los canales adecuados para llegar a ellas. 
  10. Siempre será bueno prevenir la echada: Por último, pero no menos importante, como lo dije en el primer punto, a cualquiera le pasa.  Así que mantenerse vigente en el mercado laboral es una obligación.  Mantener el LinkedIn y cualquier red de empleo activa y actualizada es vital. Así mismo no tener todos los huevos en una sola canasta y depender de un solo ingreso.  Tener negocios aparte que uno pueda atender, que lo mantengan con flujo de caja y que le sirvan para estar ocupado cuando uno está cesante puede ser muy beneficioso en estos casos. 

Luego de mi echada mi vida cambió.  Inicié negocios independiente, di un giro a mi vida, me volví más espiritual y encontré muchos más amigos y aliados que antes.  Perder el trabajo puede convertirse en una gran oportunidad. Simplemente hay que saber sobrellevarlo y transformarse a través de eso.

Para más información sobre cómo presentar hojas de vida, sobre como replantear la vida y entender cuáles son sus habilidades pueden escribirme a realizartein@gmail.com o a info@realizarte.co. Si a usted también le pasó, sus comentarios y aprendizajes son más que bienvenidos.  Espero sus comentarios

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